jueves, 8 de abril de 2010

SUEÑOS...

Jorge Luis Mírez Tarrillo.
Publicado en Semanario "Amor y Llaga". Edición 3 Enero 2010. Chota. Perú.

Sueños improbables se agitaban en la mente del pequeño Edson cuando se echaba en su cama, hecha con cajas de embalajes, en la barraca en que vivía con su familia. Durante un rato antes de dormir, se abstraía de los ruidos del barrio de barracas, del calor y de los mosquitos para cultivar sus ideales: conocer todo el mundo, convertirse en un gran científico y viajar por las estrellas. Esta última idea, que al principio le parecía más una fantasía infantil que una perspectiva del futuro, comenzó ha hacerse más fuerte cuando en una noche de luna llana, el brillo de una estrella se filtró por un agujero del techo de su vivienda y se quedó palpitando en sus ojos. A partir de ese día, adoptó a esa estrella como su ada madrina y comenzó a contarle mentalmente lo que pasaba en su corazón y todo lo que anhelaba en la vida; e incluso al ser niño se atrevía a desafiarle a su ada madrina: si eres realmente mi ada madrina, continua brillando, y si no, apágate para siempre le decía. Como no podía ser de otra manera, la estrella seguía brillando. Y él proseguía, con mas confianza sus conversaciones con ella. Cuando amanecía, el barrio de barracas se despertaba para enfrentarse a un duro día más; las mujeres pasaban con latas de agua en equilibrio sobre la cabeza, los obreros se apresuraban para no llegar tarde a su trabajo, muchos niños comenzaban a jugar y a ensuciarse de barro sus pantalones, sin embargo Edson salia con sus libros para estudiar. Durante años, lloviese o hiciese sol, él pasaba con la cartera en la mano, sus objetivos en la mente y, en su corazón, la seguridad que conseguiría alcanzarlos. Muchos decían que era un loco, que nadie del barrio de barracas podría conseguir jamás lo que él quería. Pero las estrellas brillaban para él a través de los agujeros de su techo. Ese niño pobre tenía una firme esperanza, y la lejana estrella, cada vez que aparecía en su barraca, le reafirmaba que podía contar con la protección de su ada madrina; eso le permitió marcarse metas cada vez mas osadas que se fueron concretando poco a poco. Hoy aquel niño tiene 23 años. Dentro de una semana embarcara para iniciar un período de prácticas de astronomía, a nivel de doctorado, en los principales observatorios del mundo; va a reunirse con un reducido grupo de licenciados seleccionado entre candidatos de decenas con la misión de participar en un equipo superespecial izado de la NASA. Esta es la historia de un chico del barrio de Barracas de Vigário General del Río de Janeiro - Brasil. Del libro “Aumente su Autoestima” de Dr. Lair Ribeiro.

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